¡Porque era tiempo y momento ya! ¡Así es! ¡Demasiada oscuridad! Óiganlo bien: ¡Yo soy Márti Dejá! ¿lo escucharon? ¡Márti Deja! y he venido a iluminarlos a todos ustedes, a iluminar sus pequeñas mentes sin esperanza.
¡Tú! ¿Eres digno de leer mis palabras? ¿Eres digno de estar en este mi espacio? No lo creo y te aconsejo: ten cuidado porque estás pisando tierra de gigantes. Gigantes como mi padre Sebastián Dejá, como mi bisabuelo y toda la dinastía de “Dejá’s ” que se remontan a los tiempos de Carlos V.
Lo he dicho, lo dije de nuevo y lo repito: ¡Qué les quede claro que yo soy Márti Dejá! Y si no eres digno ¡fuera de aquí!
Amen.