Dulce ironía, aquella del popote con el recipiente que había dejado de contener lo que con tanto entusiasmo fue devorado.
Septiembre 13, 2006
Esa persona no deja de hacer sonidos cacofónicos que entran a los oídos de Márti Dejá
Septiembre 13, 2006
Imposible proyecto del descenso horizontal de Mártin Dejá
Aunque me gustaría ser aquél que está a tu lado, no me gustaría jugar el juego que estás jugando. La obsesión con el último y perfecto escenario es la negación de todos los demás.
Septiembre 13, 2006
Muebles insumisos de mi sublime casa, la de Mártin Dejá
Hay unos muebles en mi casa que sin motivo, se rehusan a vivir.
Septiembre 13, 2006
Un mortal decía y Mártin Dejá lo escuchó
¿Cómo le digo? Pero ahora sí se del valor de lo que tenía.
Septiembre 13, 2006
Los lugares que ha vivido Mártin Dejá
Estos espacios nos sonríen como si nada hubiera pasado. ¿Nos invitan a comenzar algo nuevo? Y nosotros nos damos cuenta, pero es demasiado tarde; lo que viene a ser: no darse cuenta. Yo no me daba cuenta, tú no te dabas cuenta, nadie se daba cuenta. Yo no sé si tú sabes de qué se [...]
Septiembre 13, 2006
Conversación entre dos hombres transcrita por mi, Mártin Dejá
Dice. Pisé el acelerador y me iba acercando hacia a él. Lo mismo me pasó en París, no me acuerdo tal, iba yo y me distraje un segundo. ¡Es eso! Pero es más yo ni siquiera iba acelerando, el carro estaba pasando. No le pasó nada al de adelante y a mi menos. Ah! pero [...]
Septiembre 13, 2006
El humo que respira Mártin Dejá
En efecto, a veces yo, Mártin Dejá, olvido que era humano. Hay una chica que está fumando, el humo sale de sus labios y se acerca a mi mesa. Lo respiro como el más dulce de todos los venenos. Toda mi obsesión hacia ella.
Amen
Septiembre 13, 2006
La Inexplicable Impotencia de Mártin Deja
¿Es que alguien puede explicarlo? Seguramente si yo no puedo nadie más puede. Estoy en una cafetería, hay nombres en voz alta. Un hombre dice absurda y grotescamente -¿lo quieres con limón?-. Yo trabajo en mi computadora y en los ojos está mi propia impotencia, mi propia inseguridad, mi cobardía inexplicable. Yo Mártin Dejá que [...]